Géneros: Cuento y relato

  • La avenida de los Framboyanes

    La avenida de los Framboyanes

    Después de su exitosa carrera empresarial, Rolando González Báez se ha dedicado a la escritura con igual éxito. A la fecha ha publicado El desafío de los tiempos modernos (Snow Fountain Press, 2020), libro que aborda la gran transformación tecnológica instalada en nuestro mundo, y ahora nos presenta La avenida de los Framboyanes, un hermoso recorrido por la historia y los recuerdos; un tránsito narrativo que parte de hace sesenta años, cuando se sembraron estos árboles en la avenida Santa Catalina, en La Habana, Cuba. Una obra llena de nostalgia que conecta los cabos sueltos de la historia, a lo mejor, desconocida para muchas personas hasta ahora. La avenida de los Framboyanes es más que una calle o unos árboles, en verdad es el legado que un grupo de jovenes cultivó con ilusión para inspirar a una comunidad.

  • Ves érase una vez…

    Ves érase una vez…

    La obra literaria dirigida a jóvenes y adultos “Ves érase una vez…” es un aporte ideológico que parte desde la intertextualidad, la revitalización de los personajes de cuentos clásicos infantiles y su exposición en diferentes contextos a través de reescrituras cargadas de sátira y humor negro. Esta serie de microrrelatos exterioriza la cotidianidad, el amor, el deseo, la tristeza, la envidia, la ira y demás pasiones y patologías propias del ser humano.

    Una princesa abandonada, un enano enamorado, un príncipe que no es azul, una hijastra homicida y un payaso devorado son algunos de los personajes que harán que el lector se reencuentre con sus más oscuras emociones.

     

  • Lo que escribo en la arena

    Lo que escribo en la arena

    Las palabras tienen poderes mágicos. Son letras, sílabas y frases con la capacidad de dibujar historias en el pensamiento, son un viaje por la vida y las situaciones, reales o ficticias, acompañadas casi siempre por una banda sonora mental cuyo objetivo es llenar aquel vacío que todos tenemos, aunque no nos guste admitirlo.Lo que escribo en la arena (cuentos y otras cosas que se olvidan), captura la magia de las palabras y su versatilidad para tocar y mover diferentes figuras y temas relevantes para el ser humano: Relaciones amorosas, recuerdos de la infancia, problemas de salud mental, el ocaso de la vida y el dolor secreto de un inmigrante con sueños de regresar a su país, mas no físicamente sino a través de sus obras.La obra contiene cuentos y micro relatos con ilustraciones del artista Julián Gómez; sin duda una lectura ideal para jóvenes y adultos.Susana Illera Martínez es escritora, diseñadora, soñadora y aspirante a poeta.Autora premiada por su libro bilingüe Lala the lizard, serie de álbumes ilustrados que ofrecen mensajes de tolerancia, respeto y empatía por los demás y el medioambiente.

  • Nosotras Tres

    Nosotras Tres

    Decía el poeta  Rainer María Rilke  que la patria  del hombre es la infancia  y nos lo demuestra Dolores  García-Suyama  en este libro  en el que, con dieciséis  cuentos, convierte los momentos entrañables  de la niñez  en alegría compartida.  Y es que Dolores nos enseña que la infancia  es ese pequeño  trozo de vida cuando pensábamos  que el futuro  era «algo» que concierne a los mayores  y que solo importaba el presente en un mundo  que convocaba a la curiosidad,  los descubrimientos, las travesuras…

    En Nosotras tres,  los lectores cruzan  el portal y se adentran  en el mundo  mágico de la autora y sus inseparables  hermanas a través  de anécdotas fascinantes  sobre sus mascotas,  juguetes y los adultos que guiaron sus vidas. Sus historias nos transportan a la frescura  de otro siglo,  no tan lejano  al nuestro. Sin rebuscamientos, ni falsas afectaciones, estos  cuentos brotan con un amor que estremece.  Es la ternura  que escribe desde  el cofre de la infancia  donde guardamos para siempre nuestras  más sentidas ilusiones.

  • El último éxodo

    El último éxodo

    «Como vivimos una época apabullante de veloces cambios tecnológicos, sociales y económicos, los pueblos y los individuos suelen, rápidamente, perder contacto con su memoria histórica olvidando, y a menudo desechando deliberadamente, su pasado. Tratándose de eventos traumáticos, los psicólogos explican que olvidar es también un mecanismo mental de evasión, en busca de la auto sanación individual. Pero, como somos parte de un colectivo humano, desde el punto de vista de la experiencia social, el olvido apunta en forma negativa, en sentido contrario, y puede terminar reforzando la falsificación de nuestra historia…».